El regreso de los residentes a sus viviendas tras la estabilización del incendio forestal en la Devesa de El Saler no ha frenado el malestar en la zona. La Associació Veïnal del Saler ha emitido un comunicado contundente en el que denuncia fallos graves en la coordinación y en la estrategia del operativo de emergencias.
El fuego, que ha arrasado más de 30 hectáreas de masa forestal en este paraje protegido, obligó a una evacuación preventiva del núcleo urbano y de los centros educativos cercanos. Los vecinos critican que el operativo falló a la hora de anticiparse al cambio de viento a mediodía, un fenómeno que ya había sido advertido por la Agencia Estatal de Meteorología.
La entidad recuerda que la Devesa requiere de un protocolo forestal singular debido a la alta densidad de vegetación y su proximidad a zonas habitadas. Tras haber sufrido una oleada de más de 17 fuegos en 2024, la gran mayoría de carácter provocado, las administraciones públicas se enfrentan de nuevo al escrutinio sobre su capacidad de respuesta.
Las críticas apuntan directamente tanto al Ayuntamiento como a la Generalitat Valenciana, a las que se exige dejar atrás la autocomplacencia. Los portavoces vecinales remarcan que la estrategia adoptada puso en peligro no solo el patrimonio natural, sino también las vidas de los propios bomberos.
Este tipo de crisis locales en zonas de alto valor ecológico y presión urbanística o especulativa suele evidujar las costuras de los planes de prevención ante episodios recurrentes, abriendo un debate sobre la prioridad real que se le otorga a la protección medioambiental frente a otros intereses territoriales.