Socioeconómico · Actualizado 21/09/2026

Galicia rechaza proyectos energéticos de bombeo de agua de mar

Ayuntamientos y colectivos frenan plantas de Jealsa ante los riesgos hídricos y ambientales.

Galicia rechaza proyectos energéticos de bombeo de agua de mar

Ilustración editorial de Sin Filtro — sin fotografía libre de derechos disponible para esta noticia.

Dos iniciativas de centrales hidroeléctricas de bombeo con agua de mar en los municipios pontevedreses de Oia y O Rosal provocan un masivo rechazo vecinal e institucional. Los críticos alertan de la falta de experiencia de la tecnología y el peligro para los acuíferos.

Una filial del grupo conservero Jealsa ha iniciado la tramitación para instalar dos plantas de energía hidráulica de bombeo con agua de mar en la costa de los municipios gallegos de O Rosal y Oia, ubicados en la Serra da Groba. Estos proyectos implican la construcción de grandes balsas de almacenamiento de agua salada en el monte y captaciones en el litoral, lo que ha generado una fuerte oposición en la zona.

Los ayuntamientos afectados, gobernados por distintas formaciones políticas, se han posicionado en contra de la iniciativa junto a asociaciones ecologistas y plataformas vecinales. Las entidades denuncian que los plazos de información pública se abrieron en pleno periodo estival y a contrarreloj, dificultando la presentación de alegaciones que ya suman decenas de miles.

Entre los principales temores se encuentra la posible afección a los acuíferos de agua dulce que abastecen a la población local, además del impacto paisajístico y los riesgos sobre el Camino de Santiago costero. Los críticos recuerdan que el único antecedente comparable, una planta en la isla japonesa de Okinawa, experimentó graves problemas técnicos y terminó siendo desmantelada.

Por su parte, los promotores defienden estas infraestructuras como un mecanismo clave para almacenar excedentes energéticos, mejorar la regulación del mercado y aportar potencia con rapidez. Sin embargo, los opositores cuestionan la necesidad real de estos aprovechamientos y vinculan los proyectos a una estrategia más amplia de expansión industrial eólica en el territorio.

Esta ofensiva extractiva y energética en el territorio gallego se produce en un contexto de creciente presión corporativa sobre los recursos naturales y los bienes comunales. Esto ocurre apenas unos días después de [europa-afronta-un-invierno-critico-por-la-crisis-energetica-y-la-guerra], y no parece casualidad que la urgencia por asegurar capacidad de almacenamiento energético choque frontalmente con la sostenibilidad local.

Noticia generada y contrastada mediante fuentes múltiples. Puede contener imprecisiones; verifica siempre con las fuentes citadas.

Otros medios, otras miradas

Hipótesis

Detrás de estos proyectos se vislumbra el interés de grandes corporaciones industriales por capitalizar la transición energética mediante el uso intensivo de recursos públicos y comunitarios. La mercantilización de la energía y el agua en entornos protegidos evidencia cómo los planes de descarbonización a menudo sirven para blindar los márgenes de beneficio de actores privados a costa del territorio.

Este patrón de imposición de infraestructuras energéticas sobre zonas rurales y costeras vulnerables responde a una dinámica histórica recurrente en España, donde la periferia es convertida en un mero proveedor de recursos para los centros urbanos e industriales. Desde los embalses construidos durante el desarrollismo franquista hasta los actuales macroparques eólicos y fotovoltaicos, las decisiones estratégicas de las élites económicas se implementan sistemáticamente de espaldas a las comunidades locales.

Los análisis críticos señalan que la fiebre por las renovables responde con frecuencia a una lógica especulativa de captura de subvenciones y control oligopólico del mercado eléctrico, más que a una planificación ecológica justa. Mientras las instituciones facilitan los trámites exprés para las grandes empresas, los vecinos y municipios se ven abribados a una defensa de supervivencia de sus recursos más básicos.