Las fuerzas hutíes ejecutaron una operación a gran escala utilizando decenas de misiles balísticos y drones contra instalaciones de Aramco en Abha, Najran y Jizan, además de la base aérea de Khamis Mushait. El Ministerio de Energía saudí confirmó incendios y paradas temporales en varias infraestructuras energéticas de la región meridional como resultado directo de estos ataques simultáneos.
La respuesta de la coalición liderada por Arabia Saudí no se hizo esperar mediante una campaña de bombardeos aéreos en las gobernaciones yemeníes de Al-Jawf, Al-Bayda, Ma'rib, Taiz y Al-Hudaydah. Entre los incidentes más graves de esta ofensiva figura el bombardeo contra el Centro Correccional de Al-Hazm en Al-Jawf, que causó la muerte de al menos siete personas, incluidos niños, y dejó a decenas de prisioneros atrapados bajo los escombros.
El conflicto en Yemen se inscribe ahora en un escenario de confrontación regional mucho más amplio, marcado por la tensión bélica con Irán, la crisis en el Estrecho de Ormuz y los esfuerzos de los hutíes por bloquear el tráfico marítimo en el mar Rojo. Esto ocurre apenas unos días después de 'ataques huties contra infraestructuras saudies acercan el petroleo a los 100 dolares', y no parece casualidad en un momento en que los mercados globales ya sufren una presión alcista sobre el crudo.
Ambas partes han descartado una desescalada y han anunciado el inicio de nuevas operaciones ofensivas. El Ministerio de Defensa de Yemen y las fuerzas gubernamentales respaldadas por Riad declararon su intención de retomar la capital, Saná, bajo control hutí, mientras los portavoces insurgentes prometen que la agresión saudí no quedará sin respuesta.
La tensión militar coincide con movimientos diplomáticos paralelos y declaraciones de alto nivel en Moscú, donde el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, se reunió con su homólogo saudí para abordar la crisis en Oriente Medio. Paralelamente, Washington y Teherán mantienen posturas de confrontación abierta, con advertencias cruzadas sobre zonas de exclusión marítima y la continuidad de las hostilidades.