Las fuerzas hutíes intensificaron sus operaciones militares en Yemen mediante una serie de ataques coordinados con misiles balísticos y drones que impactaron la ciudad de Marib y el enclave estratégico del puerto de Mocha. Según las autoridades locales y los informes gubernamentales, la ofensiva sobre Mocha obligó a suspender por completo las operaciones comerciales y marítimas, dejando a un millar de trabajadores sin ingresos y provocando daños estimados en dieciséis millones de dólares. Esto ocurre apenas unos días después de [cierra-el-puerto-yemeni-de-mocha-tras-recibir-mas-de-veinticinco-misiles-4f79c0], y no parece casualidad en medio de esta nueva espiral de violencia.
La ofensiva en el puerto situado en la provincia de Taiz incluyó más de veinticinco impactos desde el pasado 9 de agosto, afectando a embarcaciones de madera y a una draga utilizada para la expansión de las instalaciones. Asimismo, la ciudad de Marib sufrió el lanzamiento de múltiples misiles y drones que impactaron en barrios residenciales y campamentos de desplazados, provocando heridos y destruyendo bienes civiles, entre ellos una panadería. Las autoridades del Consejo de Presidencia advirtieron que estas acciones comprometen gravemente el tráfico marítimo y la entrada de alimentos y combustible.
El conflicto en Yemen se reactiva tras un periodo de relativa calma que se había prolongado desde abril de 2022, cuando se pactó una tregua frágil que ahora se desmorona en varias provincias del país. Las operaciones militares no se limitan a la franja costera, sino que abarcan frentes activos en Taiz, al-Jawf y al-Dhalea, donde se han registrado combates terrestres y ataques selectivos contra concentraciones de tropas y equipos militares. Los hutíes, por su parte, sostienen que sus objetivos son estrictamente militares, apuntando contra arsenales y concentraciones gubernamentales.
La reactivación de este frente estratégico en el mar Rojo adquiere una relevancia crítica debido a su proximidad con el estrecho de Bab al-Mandab, una de las arterias del comercio marítimo global. La interrupción de la actividad en Mocha se suma a la presión acumulada sobre las rutas de navegación de la región, un escenario que ya se venía gestando y que recuerda a los acontecimientos descritos en [cierra-el-puerto-yemeni-de-mocha-tras-recibir-mas-de-veinticinco-misiles-c9ff1c].
El presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial, Rashad al-Alimi, alertó sobre el impacto directo que esta campaña de ataques tiene sobre la seguridad alimentaria de la población yemení, que ya padece una de las crisis humanitarias más graves del planeta. La combinación de bloqueos portuarios, destrucción de infraestructura civil y la ruptura definitiva del alto el fuego augura un endurecimiento de las hostilidades en el tablero yemení a corto plazo.