El pleno del Tribunal Constitucional ha desestimado las alegaciones del Senado, impulsadas por la mayoría absoluta del PP, contra el polémico apartado del Tratado de Amistad y Cooperación entre España y Francia que permite la participación cruzada de ministros en los consejos de ministros de ambos países. La deliberación se ha producido a partir de la ponencia del magistrado Ricardo Enríquez, perteneciente al sector conservador del tribunal.
El núcleo de la confrontación institucional gira en torno al artículo 2.4 del texto, firmado inicialmente por Emmanuel Macron y Pedro Sánchez durante la cumbre celebrada en Barcelona en enero de 2023. Dicho precepto estipula que un miembro del gobierno de una de las partes será invitado al Consejo de Ministros de la otra al menos una vez cada trimestre mediante un sistema de rotación.
Desde el punto de vista del Senado, esta previsión vulneraba la Constitución Española, motivo por el cual la cámara alta promovió un requerimiento formal que paralizó la ratificación del texto en el Congreso de los Diputados. La Asamblea Nacional y el Senado franceses ya dieron luz verde al acuerdo el año pasado, dejando a París a la espera de que España complete sus trámites parlamentarios.
Para solventar las reticencias jurídicas, los ministerios de exteriores de ambos estados acordaron en abril de este año interpretar la cláusula bajo el entendimiento de que la invitación se cursará para participar en los márgenes del Consejo de Ministros en una reunión separada. Sin embargo, el Partido Popular consideró insuficiente este entendimiento político al no haberse modificado la redacción literal del artículo.
El fallo del tribunal abre la puerta a que la tramitación regrese al Congreso, donde previsiblemente saldrá adelante con los apoyos de la mayoría de la investidura. Todo ello coincide con la visita de Estado programada por Emmanuel Macron para los días 29 y 30 de septiembre, donde se reunirá con el rey Felipe VI y con el presidente del gobierno español.