El Gobierno de Estados Unidos ha procedido a la cancelación del visado de entrada a territorio estadounidense de Andy López Beltrán, hijo del expresidente de México Andrés Manuel López Obrador. La noticia trascendió este jueves después de que el propio afectado hiciera pública una misiva dirigida al mandatario estadounidense Donald Trump.
En el texto difundido por los medios, López Beltrán señala que no le causa ningún problema prescindir de visitar Estados Unidos en los tiempos actuales. El hijo del exmandatario mexicano califica la situación actual del país vecino como un escenario decadente y lamentable marcado por el odio, el racismo y la desintegración familiar.
La medida adoptada por Washington sobre una figura del entorno familiar directo de uno de habitual peso político en México añade tensión diplomática y política soterrada. Las fuentes informativas no detallan los motivos administrativos o de seguridad concretos que la administración estadounidense ha esgrimido para revocar el documento de viaje.
Asimismo, en la comunicación enviada a la Casa Blanca, el hijo de López Obrador sostiene de manera tajante que no existe ninguna prueba verídica en su contra acerca de la comisión de algún acto de índole inmoral o de carácter delictivo que justifique esta acción punitiva por parte de las autoridades norteamericanas.
Este tipo de decisiones unilaterales de revocación de visados a familiares de dirigentes políticos latinoamericanos suelen responder a informes de agencias de inteligencia o valoraciones de seguridad nacional que rara vez se hacen públicas en su totalidad, operando como herramientas de presión diplomática indirecta.