El Ejército de Estados Unidos ha confirmado el ataque contra al menos tres petroleros iraníes en las inmediaciones de la isla de Jarg. La acción militar se produce después de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) lanzara misiles balísticos contra dos buques de guerra de la Armada estadounidense que patrullaban la región, según informó el Comando Central de EEUU.
El Comando Central detalló que un portaaviones y un destructor lanzamisiles lograron esquivar con éxito múltiples ataques iraníes sin que se registrasen bajas entre el personal estadounidense. Por su parte, la agencia semioficial Tasnim informó desde la isla de Jarg sobre el impacto de cuatro misiles estadounidenses contra un petrolero sin causar víctimas mortales.
La isla de Jarg representa un enclave geoestratégico de primer orden para la República Islámica, ya que por sus instalaciones transita el 90% de las exportaciones de crudo del país. Este territorio ya había sufrido bombardeos el pasado mes de julio, una ofensiva que dejó al menos ocho militares iraníes muertos y tensionó aún más el suministro energético global.
La actual crisis militar marca un punto de inflexión tras semanas de ataques cruzados en Oriente Medio. La agresión previa de Estados Unidos dejó un balance de 19 muertos, lo que provocó una respuesta de Teherán con bombardeos dirigidos contra Kuwait, Jordania, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, además de las declaraciones del presidente Donald Trump asegurando que la isla estaba siendo reducida a escombros.
Este nuevo enfrentamiento directo en aguas del Golfo se alinea con la creciente inestabilidad en la región y ocurre apenas unos días después de [ee-uu-ataca-tres-petroleros-iranies-tras-un-lanzamiento-de-misiles], y no parece casualidad dentro de la estrategia de confrontación abierta por el control de las rutas energéticas.