El gobierno de Donald Trump optó por no bloquear los planes de sanciones del Reino Unido dirigidos contra los asentamientos israelíes en Cisjordania. Según los informes filtrados desde Washington, la decisión se fraguó tras una llamada telefónica mantenida entre el mandatario estadounidense y el primer ministro británico, Andy Burnham, en los momentos previos al anuncio oficial de las medidas punitivas por parte de Londres.
Este movimiento diplomático se enmarca en un contexto de creciente presión internacional sobre la política colonial de Tel Aviv en los territorios ocupados. Las potencias occidentales y los organismos supranacionales llevan meses debatiendo restricciones comerciales, buscando frenar la expansión de los asentamientos mediante medidas económicas directas que golpeen el flujo de productos procedentes de estas zonas.
En este tablero de actores implicados intervienen de forma directa la administración británica como promotora de las sanciones, el ejecutivo estadounidense con su aquiescencia tácita y el gobierno de Israel, que ve cómo sus tradicionales aliados comienzan a resquebrajar el frente común de protección diplomática ante las resoluciones internacionales.
Los intereses en juego trascienden la mera confrontación comercial y apuntan a la reconfiguración de alianzas en Oriente Medio y a la gestión de la impunidad internacional. La falta de oposición por parte de Washington deja en una posición de extrema vulnerabilidad la estrategia exterior israelí, obligando a replantear alianzas tradicionales frente a un sector de la comunidad internacional que endurece el pulso.
Este hecho ocurre apenas unos días después de 'reino-unido-francia-y-canada-vetan-las-importaciones-de-asentamientos-en-cisjordania', y no parece casualidad dentro de la escalada gradual de restricciones comerciales coordinadas por varias potencias occidentales. La pasividad mostrada ahora por la Casa Blanca refuerza esa tendencia y sintoniza con las recientes medidas adoptadas por otros socios europeos, dibujando un cerco económico cada vez más estrecho sobre la economía de los asentamientos.