Geopolítica · Actualizado 25/08/2026

Diputado israelí destruye monumento palestino en Cisjordania

Zvi Sukkot demuele un memorial con un martillo mientras la oposición denuncia la pasividad del gobierno

Diputado israelí destruye monumento palestino en Cisjordania

Ilustración editorial de Sin Filtro — sin fotografía libre de derechos disponible para esta noticia.

El diputado israelí Zvi Sukkot destruyó un monumento palestino en la Cisjordania ocupada acompañado por fuerzas militares. La acción generó duras críticas de la oposición mientras el ejército calificó el acto de manipulación y desautorizó la demolición.

El diputado de la Kneset Zvi Sukkot, miembro del partido Sionismo Religioso liderado por el ministro de Finanzas Bezalel Smotrich, destruyó este martes el Monumento a los Mártires Palestinos en la aldea de Madama, situada al sur de Nablus. Utilizando un martillo, el político arrasó con la estructura conmemorativa dedicada a dos palestinos que habían abatido a israelíes, justificando la acción bajo el argumento de que el memorial incitaba a los menores locales a convertirse en mártires. La demolición se produjo mientras el legislador estaba acompañado por efectivos militares israelíes, a pesar de que el propio ejército aseguró posteriormente que la operación no contaba con la autorización oficial pertinente.

El incidente se enmarca en una campaña sostenida de Sukkot contra los memoriales palestinos en la región, la cual incluyó peticiones formales de inspección y acciones previas en otras localidades de Cisjordania. El ejército israelí emitió un comunicado señalando que Sukkot y su equipo actuaron de manera engañosa y manipuladora, poniendo en peligro a los soldados desplegados en la zona, aunque al mismo tiempo reiteró que las fuerzas armadas destruyen habitualmente símbolos considerados de incitación dentro de su estrategia contra el terrorismo. Por su parte, el jefe de la aldea de Madama, Rami Nassar, rechazó la versión castrense y aseguró que los soldados simplemente presenciaron y permitieron el vandalismo.

Zvi Sukkot ocupa la presidencia del Comité de Educación de la Kneset y su historial reciente incluye otros episodios de incursiones y ataques a propiedades palestinas, como el vandalismo en una escuela de Jerusalén y un intento de asalto a un centro educativo en Tuba-Zangariyye. Su creciente protagonismo en estas acciones directas sobre el terreno expone el grado de impunidad con el que operan los sectores más radicales dentro de la coalición gubernamental actual. La reiteración de estos actos de hostigamiento directo apunta a una normalización de la confrontación en los territorios ocupados.

Las repercusiones políticas no tardaron en llegar desde el arco opositor israelí, donde figuras como Gadi Eisenkot y Yair Golan arremetieron duramente contra el primer ministro Benjamin Netanyahu por permitir la actuación de anarquistas que erosionan la seguridad y la imagen internacional de Israel. Eisenkot calificó el comportamiento de Sukkot como una desgracia, mientras que el ministro de Exteriores, Gideon Sa'ar, se limitó a señalar que los parlamentarios no son la autoridad soberana en Cisjordania, evidenciando fisuras y tensiones dentro de la propia estructura de poder respecto a los límites de la acción política en los territorios.

Este clima de escalada y desafíos abiertos a la legalidad oficial en Cisjordania ocurre apenas unos días después de la-junta-de-paz-exige-a-israel-cumplir-el-alto-el-fuego-en-gaza-6ced08, entrelazándose con un escenario regional marcado por la presión internacional, los intentos de contención diplomática y las tensiones militares en múltiples frentes. La connivencia o incapacidad de las autoridades estatales para frenar estos actos en los territorios ocupados refuerza una dinámica de confrontación permanente que beneficia los intereses políticos de los sectores ultranacionalistas de la coalición.

Noticia generada y contrastada mediante fuentes múltiples. Puede contener imprecisiones; verifica siempre con las fuentes citadas.

Mapa del conflicto

Zona afectada
  • 🇵🇸PalestinaSufre la destrucción de su patrimonio memorial y la ocupación de su territorio en Cisjordania por parte de diputados y fuerzas israelíes.
Se beneficia
  • 🇮🇱IsraelLos sectores ultranacionalistas ganan rédito político interno y avanzan en la presión sobre los territorios ocupados.
Queda expuesto
  • 🇮🇱IsraelVe dañada su posición internacional y su seguridad por la quiebra de la disciplina y el auge de la anarquía en los asentamientos.

Lectura geopolítica de la redacción a partir de las fuentes citadas — no es una atribución oficial.

Otros medios, otras miradas

Hipótesis

Los principales beneficiarios políticos de estas acciones son los sectores de la extrema derecha nacionalista israelí, encabezados por figuras como Bezalel Smotrich y el propio Zvi Sukkot, quienes utilizan la confrontación directa en Cisjordania para consolidar su base electoral radical y presionar al aparato estatal hacia una anexión de facto de los territorios ocupados. En el plano económico e inmobiliario, la destrucción sistemática de la infraestructura y la memoria colectiva palestina facilita el avance progresivo de los asentamientos y la expulsión de las comunidades locales, debilitando cualquier viabilidad de resistencia territorial o soberanía futura.

Históricamente, la demolición de símbolos identitarios y memoriales forma parte de un manual clásico de contrainsurgencia y ocupación colonial aplicado en múltiples conflictos a lo largo del siglo XX y XXI, donde la eliminación de la memoria histórica busca fracturar el tejido social de la población dominada. Este patrón de acciones unilaterales por parte de colonos y políticos respaldados por fuerzas de seguridad responde a una estrategia cíclica de creación de hechos consumados sobre el terreno, utilizada sistemáticamente para condicionar las decisiones de los gobiernos de turno y evitar cualquier salida negociada en los territorios en disputa.

Desde una perspectiva analítica disidente, este tipo de incidentes no se interpretan como excesos aislados de diputados radicales, sino como operaciones calculadas dentro de una división del trabajo institucional y extraparlamentaria. Mientras el gobierno mantiene una fachada de moderación diplomática o desacuerdo burocrático, las bases extremas ejecutan sobre el terreno la destrucción material que la política oficial busca consumar a largo plazo, perpetuando un equilibrio de poder basado en la tensión constante.

Noticias relacionadas