La policía británica declaró este domingo un incidente grave en las inmediaciones de la base aérea de la RAF de Fairford, en el suroeste de Inglaterra, tras un despliegue de seguridad que incluyó la detención de varios hombres bajo la sospecha de delitos contemplados en la Ley de Explosivos. Las autoridades procedieron además a la evacuación preventiva de las viviendas situadas en un pueblo cercano ante el nivel de alerta.
La operación policial se enmarca en un contexto de máxima tensión militar, ya que la base de Fairford es utilizada de forma habitual por las fuerzas aéreas de Estados Unidos para proyectar su poder en misiones en el exterior. Las inspecciones de vehículos por parte del Ejército británico se multiplicaron durante toda la jornada en los accesos al perímetro.
Este despliegue defensivo y policial en territorio británico tiene lugar apenas unos días después de que el Gobierno del Reino Unido autorizara formalmente a Washington a utilizar estas instalaciones para ejecutar ataques aéreos directos contra emplazamientos de misiles en territorio iraní.
Dicha escalada militar responde a la necesidad de frenar los continuos asaltos y hostigamientos contra buques de carga en el estratégico estrecho de Ormuz, una arteria comercial global que se ha convertido en el epicentro de un nuevo choque geopolítico de alcance internacional.
Esta situación de vulnerabilidad en suelo europeo ocurre apenas unos días después de [iran-aguarda-la-respuesta-definitiva-de-ee-uu-a-traves-de-mediadores-0b8866], y no parece una coincidencia aislada en medio de la espiral de tensiones en Oriente Medio.